Suite
Suite del Marqués
Duerme en el corazón del Palacio
La mejor estancia del hotel ocupa el frontal noble del Palacio y sus espacios simbólicos más relevantes: un gran salón de baile con artesonado rococó y una sala de té, hoy dormitorio, en cuyo techo se aprecia, intacto, un lienzo alegórico del trabajo agrícola, muestra del esplendor de los antiguos propietarios del inmueble.
La estancia posee algo más de 80 m2 y cinco ventanales de suelo a techo orientados a la fachada principal, lo que la convierte en una habitación muy luminosa. Baño, salón y dormitorio fueron espacios originales de la vida del Palacio del Marqués de Caro. Todos los elementos originales de la estructura arquitectónica han sido respetados. Mientras el salón fue diseñado de acuerdo con el gusto urbano de una familia socialmente al alza en el siglo XIX, el lienzo en el dormitorio conserva las raíces agrícolas de su patrimonio. Y, como curiosidad, sus esquinas superiores conservan todavía el primer sistema de iluminación del Palacio, creado hace más de 100 años.